Una iglesia motivada a cumplir con la comisión de hacer discípulos que honren a Dios a través de sus valores y sirvan a los demás en el contexto multicultural donde vivimos.

La Primera Iglesia Bautista West Pines existe para impactar a la comunidad con la verdad del evangelio. Nuestra misión es y crear, entrenar, y enviar a discípulos del Señor Jesucristo. Cumpliendo así con la Gran Comisión.

¡Le invitamos a que nos visite! Alabamos al Señor por medio de Su Palabra, oración, música contemporánea e himnos conocidos en un ambiente familiar y ameno.

Somos un cuerpo de creyentes salvados por la gracia y misericordia inmerecida de Dios. Una familia ligada por el amor incomparable que Jesús demostró en la cruz y guiados por el Espíritu de Dios.

Nos reunimos en un culto principal los domingos y en grupos pequeños durante el resto de la semana. Al visitarnos puedes esperar una calurosa bienvenida, un ambiente amistoso y familiar, el apoyo en oración de los hermanos, un tiempo de alabanza y adoración donde el enfoque es Jesucristo, y sobre todo una enseñanza plenamente bíblica que puede aplicar a su diario caminar.

"Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo."

Mateo 28:19-20

Declaración de Vision y Mision

Visión

La Primera Iglesia Bautista West Pines es, por la gracia de Dios, un ministerio vivo dentro de la iglesia universal de Cristo, formada por creyentes fieles que se proyecta en el cumplimiento de la Gran Comisión y el Gran Mandamiento dado por Jesús con el fin de que cada personas a nuestro alrededor conozcan a Cristo, lleguen a ser parte de nuestra familia, sean ayudados a crecer espiritualmente siendo preparados para que sirvan a otros y de esa manera engrandezcamos juntos el nombre de Dios en nuestras vidas.

Misión

La Primera Iglesia Bautista West Pines tiene como misión la exaltación de nuestro Señor y Salvador Jesucristo mediante el cumplimiento de la Gran Comisión y el Gran Mandamiento dentro y fuera de nuestra comunidad y a través de:

La práctica de la evangelización por parte de cada uno de los miembros como un proceso normal y natural de la vida de un redimido por Jesús. La predicación del evangelio de salvación será realizado con una visión global del Reino de Dios, Donde lo importante es plantar el mensaje del evangelio y no la conversión de las personas.
El discipulado o desarrollo de la vida espiritual de cada creyente que forme parte de nuestra familia Pretendemos que cada persona en nuestra iglesia sea acompañada en su peregrinaje espiritual durante toda su vida a través de un proceso en el que todos seamos involucrados y se presente a la altura de las demandas espirituales de todos.
El desarrollo de los dones espirituales de cada persona que forme parte de nuestra iglesia, así como a través de oportunidades de ministerios para todos y cada uno de los miembros. Nuestra intención es crear un cuerpo vivo donde cada persona que forme parte de nosotros encuentre un lugar donde servir al Señor a través de sus dones espirituales y del ministerio encomendado por el Señor a cada uno.
La creación de una familia espiritual saludable donde cada persona pueda ser aceptada sin importar su procedencia y/o raza siempre y cuando viva acorde a los preceptos espirituales y morales que aparecen claramente presentados en las Escrituras. Pretendemos que nuestra iglesia sea una congregación de personas redimidas por la gracia de Dios donde se practique el amor fraternal, el respeto mutuo y la compasión y bondad entre todos sus miembros.
La instauración de diversos espacios destinados a la adoración o culto a nuestro único Dios. De esta forma pretendemos que nuestra iglesia se reúna en cualquier lugar como congregación con el único fin de rendir culto y adoración a nuestro Trino Dios.

"...bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan."

Lucas 11:28

Declaración de Fe

Siendo que somos un grupo de creyentes seguidores de Jesucristo por el puro afecto de Su gracia y que nos regimos única y exclusivamente por los preceptos contenidos en lo que tenemos como la Palabra de Dios, es decir la Biblia, creemos pertinente que cada persona involucrada, sin importar el grado de compromiso, deberá tener presente y ser guiados por los siguientes estatutos de nuestra Declaración de Fe.

Creemos en la existencia de un solo Dios, quien es infinitamente perfecto, omnipresente, omnipotente, omnisciente y que existe eternamente en tres personas: Padre, Hijo, y Espíritu Santo. (Deuteronomio 6:4; Mateo 5:48; Mateo 28:19)
Creemos en Jesucristo como verdadero Dios y verdadero hombre. Quien existió desde la eternidad y hasta la eternidad, sin principio ni fin. Quien además fue concebido por el Espíritu Santo y nacido de la virgen María. Quien murió en la cruz, el Justo por los injustos, como un sacrificio sustitutivo, y todos los que creen en él son justificados a través de su sangre derramada en la Cruz del Calvario. Además creemos que él se levantó de los muertos de acuerdo con las Escrituras y está ahora a la diestra de la Majestad en las alturas como nuestro gran Sumo Sacerdote. Finalmente creemos que volverá otra vez para establecer su reino de rectitud y paz. (Filipenses 2:6-11; Lucas 1:34-38; 1 Pedro 3:18; Hebreos 2:9; Romanos 5:9; Hechos 2:23,24; 1Hebreos 8:1; Mateo 26:64)e Description
Creemos que el Espíritu Santo es una persona Divina, de ahí que aceptamos su personalidad y su esencia como Dios. Creemos que fue enviado para morar, guiar, enseñar, dar poder al creyente y convencer al mundo de pecado, de justicia, y de juicio. (Juan 14:15-18; Juan 16:13, Hechos 1:8; Juan 16:7-11)
Creemos que el Antiguo y el Nuevo Testamento, sin error en su forma original, fueron inspirados verbalmente por Dios y son una completa revelación de su voluntad para la salvación de los hombres. Creemos entonces en la inherencia de la Biblia y que la misma es la regla divina y única de la fe y la práctica cristianas. (2 Pedro 1:20-21 y 2 Timoteo 3:15-16)
Con relación al hombre, creemos que fue originalmente creado a la imagen y semejanza de Dios; que cayó por desobediencia, y así incurrió tanto en la muerte espiritual como la física. A partir del primer hombre todos los demás nacen con una naturaleza pecaminosa, y están separados de la vida de Dios, pero pueden ser salvos sólo por la obra expiatoria del Señor Jesucristo. Creemos en el castigo eterno para todo hombre que persista en vivir alejado de la fe en Cristo y que rehúse creen en Este como Señor y Salvador de su vida. Creemos que la recompensa del hombre que cree en Cristo será la vida eterna en la presencia de Dios. (Génesis 1:27; Romanos 3:23; 1 Corintios 15:20-23; Apocalipsis 21:8; Apocalipsis 21:14)
Con relación a la salvación creemos que la misma ha sido provista por el puro afecto de la gracia de Dios, a través del pacto consumado en la sangre de Jesucristo, para todos los hombres, escogidos según la omnisciencia o el pre conocimiento de Dios; donde aquellos que se arrepienten y creen en él son nacidos de nuevo del Espíritu Santo, reciben el don de la vida eterna, y se convierten en hijos de Dios. (Tito 2: 9, 3: 4 – 7, 1 Pedro 1: 3)
Creemos que es la voluntad de Dios que cada creyente sea lleno del Espíritu Santo y sea enteramente santificado, que sea separado del pecado y del mundo y completamente dedicado a la voluntad del Señor, recibiendo así poder para la vida santa y el servicio eficaz. (1 Tesalonicenses 5:23; Hechos 1:8; Romanos 6:1-14)
Creemos en el bautismo y la Santa cena como las ordenanzas bíblicas dejadas por el Señor Jesús durante su ministerio en la tierra. Creemos que todo hombre que haya recibido por medio de la gracia y la fe la salvación en Cristo tiene derecho a cumplir con ambas ordenanzas. El bautismo debe ser suministrado por inmersión y la santa cena en compañía de una comunidad de creyentes. (Mateo 28: 19, Lucas 22: 7 – 23)
Creemos en la iglesia local como la entidad fundada por el Señor la cual se conforma de todos aquellos que creen en el Señor Jesucristo, y que son redimidos por su sangre, y son nacidos de nuevo por el Espíritu Santo. Cristo es su Cabeza, y Este la ha comisionado para ir a todo el mundo como testimonio, a predicar el evangelio a todas las naciones. La iglesia local es un cuerpo de creyentes en Cristo que se reúne para la adoración de Dios, para edificación a través de la Palabra de Dios, para oración, el compañerismo, la proclamación del evangelio, y la celebración de las ordenanzas. Además creemos en el gobierno democrático de la misma donde cada creyente, como sacerdote de Dios está capacitado para tener voto en la toma de decisiones de la vida de la misma. (Efesios 1:22-23; Mateo 28:19-20; Hechos 2:41-47)
Creemos que habrá una resurrección corporal de los justos y los injustos; para los primeros, una resurrección de vida, y para los impíos, una resurrección para juicio. (1 Corintios 15:20-23; Juan 5:28-29)
Creemos que la segunda venida del Señor Jesucristo es inminente y será personal, visible, y pre milenial. Esta es la esperanza bendita del creyente y es una verdad vital que le impulsa a una vida santa y un servicio fiel. (Hebreos 10:37; Lucas 21:27; Tito 2:11-14)
Creemos en la separación total de la iglesia del gobierno (Lucas 20: 25). Es decir, creemos en que no puede haber injerencia del gobierno en la vida espiritual, moral y práctica de la iglesia, así como tampoco la iglesia puede ser un lugar para fomentar campañas políticas o cualquier otro asunto que tenga relación directo y esté bajo la jurisdicción del gobierno. Entiéndase que apoyamos el principio de la sujeción de cada creyente que conforma nuestra membrecía a las autoridades civiles y a las leyes que rigen el curso de nuestra nación, siempre y cuando estas (las leyes) no contradigan los principios y preceptos morales, espirituales y de relación contenidos en la totalidad de la Biblia (1 Pedro 2: 13 – 14).
Creemos en la santidad como el resultado de la gracia de Dios sobre la vida de cada creyente. De ahí que cada uno de los miembros de nuestra iglesia deberá modelar una vida moral, social y espiritual a la altura de los estándares de nuestro Señor Jesucristo. Por consiguiente, aceptaremos en nuestra iglesia como miembros a personas cuya vida moral esté acorde con los principios de santidad reflejados al respecto en toda la Biblia (Antiguo y Nuevo Testamento) (Levíticos 11: 44 – 45; 1 Pedro 1: 13 – 16).
Creemos en la familia (matrimonio) formada por personas de sexos opuestos que se hayan unidos en santo matrimonio delante de las autoridades civiles ya sea de nuestra nación o de cualquier otra, acorde a las leyes de las mismas y a las leyes contenidas en la Palabra de Dios (Génesis 2: 21 – 24; 1 Tesalonicenses 4: 2 – 7 ). No aceptamos como miembros de la iglesia a personas viviendo en condición de esposo y esposa sin el previo cumplimiento de la ley del matrimonio según nuestro gobierno, ni tampoco a personas del mismo sexo aunque estén legalmente casadas según las leyes del gobierno. Entendemos que los preceptos de la Palabra de Dios están por encima de las leyes humanas en lo que a la vida moral, espiritual y práctica de la iglesia se refiere.